Albóndigas en salsa
Hay días en los que entre el trabajo y los compromisos sociales no tengo tiempo de ponerme a cocinar. Otros simplemente no me apetece ponerme a sacar ollas y sartenes. Son esos días cuando agradeces abrir el congelador y tener una comida rica ya preparada que solamente tengas que calentar.
Desde que los descubrí, suelo utilizar los recipientes de vidrio (Ikea+365). Son aptos para el horno, el microondas y el lavavajillas. Además tienen variedad de tapas que se adaptan perfectamente quedando herméticamente cerrado. Son tan chulos que puedes servir la comida directamente en ellos sin tener que ensuciar mas cacharros. El único inconveniente es para llevarlos a la oficina, resultan muy pesados, por lo que no queda otra que preparar las raciones en los recipientes tradicionales de plástico.
Las albóndigas en salsa son una opción excelente para congelar. Cuando las calientas no se nota nada que las has descongelado. Puedes hacer gran cantidad y distribuirlas en recipientes de dos o mas raciones. Hay quien las congela sin guisar para hacer mas variedad de platos.
Dependiendo del tamaño de las albóndigas, con estas cantidades, te saldrán mas o menos, para cuatro raciones. Las que hago tienen el tamaño aproximado a una bola de helado.
Ingredientes para hacer las albóndigas:
250 gr. carne de cerdo picada
250 gr. carne de ternera picada
3 huevos
Pan rallado
Harina
Perejil
Ajo
Pimienta
Sal
Aceite de oliva
Ingredientes para hacer la salsa:
Aceite de freír las albondigas
Una lata grande tomate natural entero
Una cebolla
Pimiento verde
Pimiento rojo
Orégano
Media cucharadita de azúcar
Sal
Pimienta
Un vaso de chupito de Coñac
Elaboración de las albóndigas:
Se mezclan los dos tipos de carne en un bol amplio y se adoba con ajo, sal, pimienta y perejil al gusto.
Batimos los huevos y los añadimos a la carne junto con unas cuatro cucharadas de pan rallado. Amasamos la mezcla dentro del bol. Se tapa con film y dejamos reposar una media hora en la nevera para que la carne tome el sabor.
En un recipiente preferiblemente un poco hondo, ponemos harina.
Se van haciendo bolas con la mezcla y se rebozan en la harina, con cuidado de que no se rompan. Se sacude la harina sobrante para que no se ensucie demasiado el aceite al freír y se reservan en una fuente.
En una sartén -yo utilizo un wok- se añade el aceite suficiente para que tape las albóndigas al freír. Cuando esté muy caliente pero sin que llegue a humear, se añaden las bolas de carne. Se van revolviendo para que doren por todos lados igual. Se baja el fuego y se dejan unos minutos mas para que se hagan por dentro. No importa que la carne quede muy hecha ya que acabará de hacerse al guisarse en la salsa. Las albóndigas ya fritas y escurridas de aceite, se van colocando en una olla a la que añadiremos la salsa.
Elaboración de la salsa
Cortamos en trozos pequeños la cebolla, los pimientos y el tomate.
Retiramos la mitad del aceite que hemos empleado para freír las albóndigas.
El aceite que nos ha quedado en la sartén, lo calentamos.
Añadimos la cebolla para que se sofría sin que llegue a dorarse.
A continuación añadimos el pimiento rojo y el verde. Dejamos que todo se sofría bien.
Añadimos el tomate troceado.
Sazonamos con la sal, el orégano y el azúcar. Dejamos que se cocine diez minutos y añadimos el coñac.
La salsa ya esta guisada.
En este momento podemos añadirla tal cual o triturarla bien fina.
En este momento podemos añadirla tal cual o triturarla bien fina.
La volcamos en la olla donde tenemos reservadas las albóndigas.
Dejamos que se guisen las albóndigas en la salsa, a fuego medio, durante diez minutos.
Las albondigas en salsa pueden ir acompañadas de puré de patata.
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